martes, 7 de octubre de 2008

Y entonces, vino Coppola

Han dicho en un informativo, ese programa de sucesos donde también dan deportes, que cultivar vino es una buena salida a la crisis. Debe ser verdad, porque en el banco de mi barrio hay unos tipos que lo cultivan en tetrabrik y llevan la crisis con un color rojito así como muy espectacular.

Otro día hablo de esta crisis que, dígamoslo ya: NO EXISTE, pero esto me ha hecho recordar una cosa. Hace varias semanas, Francis Ford Coppola, un famoso cultivador de vinos que se dedica a montar "El Padrino" una y otra vez mientras se arruina haciendo películas que son basura, ya explicaba el porqué de esta noticia para snobs moñas. Mientras amenazaba con "Tetro", un film que mezcla dos juegos, el Tetris y el Teto, Coppola afirmaba lo siguiente (EL PAÍS, 17 de septiembre de 2008, pág. 40):

La crisis "afectará a Hollywood, pero a mí no. Cuanto peor van las cosas, más vino bebe la gente".

Olé tus cojones, Coppola.

Viva la poesía y, de paso, follar

Mi amiga M -otro día os hablo de ella- me ha mandado el texto de abajo. Lo dice un señor llamado Cortázar, al que todos conoceréis por inventar la fórmula de "Elige tu propia aventura" en "Rayuela" (libro que me han regalado varias veces y que aún no he leído porque no sé por dónde empezar):

“Creo que el verde se relaciona más bien con el erotismo en sí, en general con cualquier forma de erotismo ¿Por qué? Para mí eso es muy personal. Un clímax final erótico es siempre verde. Que tenga yo los ojos abiertos o cerrados en una situación erótica extrema, lo que técnicamente se llama el orgasmo, yo vivo verde, yo veo verde, yo soy verde, todo es verde, todo es verde. Es una especie de –yo creo que en eso Jung también tendría algo que decir- vuelta al mar, es una especie de gran ola verde.”

Pues eso... Que no se puede decir mejor...
Putos poetas, qué cachondos están. Les pone hasta el blandiblú.

domingo, 5 de octubre de 2008

Un SMS en vasco

Cagoeneltxacolí, pues si la Mari no tiene móvil, no pasa nada la hostia... Para eso tenemos letras, piedras y uñas.

Gente que conozco y quiero (II)

Yo no tengo hermana, por eso tenía que conocer a "La Chorla".

"La Chorla" habla sin parar. Habla hasta cuando está callada. Y a veces dice cosas como "a veces me canso de mí misma", que es una de esas frases que te quedas pensando un rato y no pillas...

Hasta que lo pillas... Y te resulta extraño que "La Chorla" diga eso. Porque "La Chorla" es como yo: es fan del número 7, los bares de Lavapiés, Muchachada Nui -¡¡Nuí!!- enamorarse hasta las trancas y beber cervezas hasta parar el mundo. Pero "La Chorla" está mu loca. Y tiene un don.

"La Chorla" tiene el don de ser ella misma sin importarle lo que los demás piensen de ella.

Esto parece que es algo que tiene mucha gente, que es una tontería, un cliché más trillado que acabar una peli subiendo la cámara al cielo... Pero yo creo que casi nadie es así. O sea... "asín".

La última felicitación de mi cumple ha sido de ella, diez minutos antes de las cero horas.
-La última llamada antes de que acabe el día...
-Tía, ¿estás dormida, no?

Horas antes, me había cantado medio borracha "cumpleaños feliz" rodeada por "El Lupas" y "La Calambre" (otro día hablaré de estos seres de la noche)... Y siempre me ha parecido deleznable que te canten cumpleañosfeliz, hasta que te lo balbucean por teléfono a casi 600 km de distancia.

Cosas así hacen que te plantees si mereció la pena abandonar Lavapiés... Pero sí, lo mereció. Y no sólo por el trabajo, la gente... También por la ciudad, por la Barceloneta, la waikiki, las primeras palabras en catalán -bon día, adeu, deu ni dó, molt be, poc a poc, qué fem?, bon cap de semana...- el Medi y el 37 grados, la plaza del Tripi, bajar en bici -y caerte dos veces- el Paseo de Gracia, el antikaraoke del Sidecar, los locos del Cruma y los pakis de "cerveza güan biar, muy fría amigo".

Por esto y diecisiete mil cosas más, mereció la pena venir aquí, aun dejando lejos a mi hermana.
Porque ahora, "La Chorla" tiene su segunda casa en Barcelona.
Y yo tengo un ático, piso 7, en pleno centro de Madrid.

Y, de pronto, cumples 32


Paul Newman mis cojones

La frase no es mía. Es del brillante gurú de las palabras y maestro webmaster de pajasmentales.

La escribió proponiendo frases para camisetas a raíz de un brillante meme de un señor llamado rubiaguru, que además relaga un i-Phone por esto. Alentado por el i-Phone, mi salud mental y por la pura necesidad de hacer algo porque la tele en domingo es basura, propongo varias más:






Y como es un meme (una cosa que rula de blog en blog) propongo que sigan esta senda:

-Marcos Mas
-Tatiana Garland
-Yo soy la Chumi

Pues eso.

jueves, 2 de octubre de 2008

Rollorch WC Bush

Paso de criticar a Bush. Ya me suena a antiguo, cero fashion y absolutamente sobrevalorado. Pero ayer me asaltó un señor argentino sin dientes. Y el tipo lo hizo de la siguiente manera:

-Che, ¿tenés un momento? ¿me dais un minuto de vuestra atención? Estamos haciendo royyyyos -así lo dijo, con todas esas "y" griegas y sin elles- de váter con la cara de Bush.

Mi atención la captó al momento, era una idea brillante. Sin embargo, mi desilusión fue magna cuando el tipo me enseñó esto:

Sí, se supone que es la cara de Bush, aunque podría ser la de cualquier ser sin ojos.

Tras un minuto contando por qué están haciendo tan memorable y fallida campaña -según este señor, el váter parece ser "un gran monumento a la concentración", lo que me hizo pensar que quizás ha visto menos urinarios que pasta de dientes con flúor- le pregunté quién era el genio caricaturesco que había diseñado este extraño e iluminado rostro.

-Oye... viste... quisimos que tuviera orejas grandes... lo conseguimos. Quisimos que tuviera un mentón pronunciado, lo conseguimos... Quisimos que tuviera los ojos pequeños, pero eso no lo conseguimos.
-No lo conseguísteis porque los ojos se os olvidaron, ¿no?

Aun así, lo compré, en parte porque estaba envuelto en papel transparente, lo que me pareció muy higiénico, y en parte por compartirlo con alguien a través de este post, ya que ese dibujo es, cómo decirlo, mierda. Bueno, por eso, y porque luego me dijo que el siguiente paso era fabuloso:

-Con la plata que saquemos, vamos a hacer 100.000 condones contra el Papa Ratzinger. La mitad para África, la mitad para acá.

Siempre apostaré por los condones gratis. Y aunque no me quedó claro si la cara del Papa irá en el envoltorio del preservativo o en la puntita de la goma -idea altamente perniciosa- me gustó el plan que había trazado porque seguía una tendencia establecida en el orden natural de las cosas: primero vives la soledad del papel higiénico... hasta que acabas robándole los condones al Padre.