jueves, 18 de diciembre de 2008

Señales (III)

Hace unas semanas me ofrecieron un trabajo en Sevilla. No lo veía claro. Tengo varios proyectos en marcha y no sabía si lo mejor era comprometerme con otro en lugar de avanzar los propios. Igual lo dejaba para otro momento y así seguía centrado en mis cosas. Igual no. Igual me venía bien retomar el contacto con mi tierra. Igual cogerse un vuelo todas las semanas a Sevilla era demasiado. Pero el dinero siempre viene bien, claro. Aunque me iba a quitar tiempo. Y había conocido a los futuros compañeros y daban buen rollo... Ya en el coche, volviendo a Barcelona y hablando de esto con un amigo, la decisión apareció ante mis ojos:


Y en esas ando. Gracias, LedTrailer.

Concentración Imposible

Entre el curro a distancia, el guión de la peli, el de la otra peli, los cortos, otros proyectos y, sobre todo, mi nueva tele LCD gigante, me he dado cuenta de que empiezo a pasar demasiadas horas en casa. No sólo creo que estoy cogiendo algún kilo de más, sino que, para más inri (madre mía, esto sí que tenía ganas de escribirlo algún día, "para más inri") no acabo de concentrarme: chequeo el mail, miro el facebook, luego el mail, el facebook, el mail, el mail otra vez, el facebook, el mail... todo así, en un bucle infinito que no podría parar ni un hijo concebido por Hulk y Belén Esteban.

Así que esta mañana cogí la bici -así me muevo, ja ja ja, adiós para siempre, michelos- y decidí ir a la biblioteca pública más cercana para concentrarme. Gran idea: intentar concentrarme en un sitio repleto de libros, películas y veinteañeras... Justamente, las tres cosas que me llevaría a una isla desierta y a todas mis mudanzas.

Y claro, fracasé.

Tardé una hora en irme. En ese tiempo, fui dos veces al baño, pasé veinte minutos en Internet y ojeé por encima el Manual Merck de Veterinaria... la 5ª edición... y porque la 6ª estaba en préstamo.

Puta merda.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Bancotel

El otro día, descubrí que la ¡¡¡crisis!!! afecta a TODOS los bancos:

No llegué a esa conclusión por no ver a nadie sentado, sino por esto:

Al mendigo sólo le faltó añadir: "Exterior, luminoso... y amplio, amplísimo patio".

martes, 16 de diciembre de 2008

Palanquear, también

Tengo tele nueva y ya estoy tonteando con la TDT. El otro día encontré Telecinco 2 que, como buena secuela, incluye algún momento estelar entre horas de basura. De pronto, uno de esos momentos atravesó mis pupilas, saqué el móvil... y empecé a grabar. El resultado es un vídeo que incluye (por casualidad) lo que me ha parecido el mejor momento de la televisión en años.

La solución: minuto 1:40-1:45.

...y perdón por la calidad, el móvil hizo lo que pudo.


domingo, 14 de diciembre de 2008

Su plemento, gracias


Suelo leer con fruición (siempre quise escribir esto, "fruición") los artículos de Javier Marías en ese suplemento dominical con título de onomatopeya de abrir latas y botellas con mucho gas: "EPS".

En el último número, este señor -que ojo, alguien se dará cuenta un día, es una risa, un mepartolacaja, un gag con patas- agradecía a los lectores la avalancha de sugerencias sobre la comprayventa de máquinas de escribir antiguas y luego lamentaba haber tenido que utilizar un ordenador por un día. Justo después, decía esto:

"El ordenador ha vuelto a no gustarme, lo siento; pero ya que lo tenía en mis manos durante unos días, aproveché para navegar un poco por Internet, por primera vez en mi vida o casi.
(...)
Lo que más me ha desagradado, sin embargo, son los llamados blogs y foros por algunos de los cuales me he dado un paseo.
(...)
Debe de haber mucha gente solitaria, o que aguanta la soledad -ese gran bien- pésimamente. Pero lo que más me ha desagradado es el frecuente tono insultantre de los comentarios y el veneno que a menudo destilan. Amparados en el anonimato cobarde de los llamados nicks, no hay asunto que no les merezca a unos cuantos blogueros toda suerte de improperios. No veo que se discuta ni argumente apenas, sino que más bien se lanzan denuestos y groserías como en las tabernas más zafias. Hay en este mundo, o eso parece, una desproporcionada cantidad de odiadores, o llámenlos negativistas, resentidos, amargados, venados.
(...)
No sé, pero asomarse a esa inmensa taberna que son los blogs y foros de Internet, en España, le hace tener a uno la sensación de vivir en una región ocultamente furibunda, en la que más vale no entrar, si es posible".

(El País Semanal, Domingo 14 de diciembre de 2008, nº 1.681, p.118)

Ea. Dicho queda.

jueves, 4 de diciembre de 2008

La tapa verde del sur


Pastel de espinacas del Bar Eslava de Sevilla.

Tan verde como exquisita.

En sevillano, ehjkissa.

Relator, 37

He estado unos días en Sevilla. Mientras paseaba con una amiga por la calle Feria, vimos esto:

Por si no os queda claro: es una tienda que traslada su domicilio habitual. De la esquina donde se encuentra ahora pasa a estar en otro sitio, un poco más a la derecha (de ahí la flecha, que son unos avispados) y que, exactamente, se sitúa en el número 37 de la calle Relator. Parece fácil.

Pero no.

Se ve que los que pusieron este cartel no estaban muy seguros de que se entendiera claramente el mensaje y, sobre todo, de que el letrero se viera desde cualquier punto cardinal, e hicieron esto:

Y por si acaso alguien no terminaba de verlo, o pensando en que nuestro grado de visión sólo alcanza a ver lo que está JUSTO delante de nuestros ojos y no alrededor, llegaron hasta esto:

Teniendo en cuenta que este collage supone un excesivo gasto de papel, tiempo y celofán -que no es un hoolligan del papel celo, sino el celo en sí-, quisiera dar un consejo a estas extraordinarias mentes del márketing:

Amigos creadores de este asco con forma de esquina:

Ya que estábais, si lo que queríais era indicar con claridad donde estaba el nuevo establecimiento -una tienda que, mirando otra vez la la foto anterior y leyendo el letrero naranja de la derecha, intentaba dedicarse a lo contrario de esto, a la "Belleza"- podíais haber puesto un plano. Y listo.

Pero.

Si lo que realmente queríais era llamar la atención y que vuestro mensaje lo viera todo el mundo, sin importar sus dimensiones -de ahí, supongo, que haya carteles arriba, abajo, a los lados (para altos, bajos, seres con visión estroboscópica)- podíais haber ido un poco más lejos y aseguraros de que toda Sevilla iba a enterarse del traslado. Y para eso, había una manera más sencilla y no hacían falta 500 DIN A4. Con uno bien grande, era suficiente.

Y ya puestos, si queríais que no sólo Sevilla, sino cualquier ser vivo de esta y otra galaxia supiera que vuestra maravillosa tienda desconocida para la humanidad se trasladaba, haber hecho esto:

Y listo, cracks.