...cortesía de pirata en tierra.
jueves, 5 de febrero de 2009
martes, 3 de febrero de 2009
La definitiva
El otro día mis ojos se abrieron como la vulva de Ana Rosa ante una portada de "AR" al ver esto:
Seguro que es increíble. Es más, seguro que es especial. Y según un joven cineasta, las dos cosas:
De todas formas, lo que más me llamó la atención de esta carátula está un poco más arriba:

No, lo de que el mismo señor que dice "Increíblemente especial" (vaya asco de comentario, hasta un pedo matinal puede ser algo "Increíblemente especial", señor Gore, y nadie va alardeando) le de un "Premio Especial" no. Lo de que todo aquí sea "especial" gracias a un tipo que se apellida "Gore" tampoco... Arriba... Sí... Donde pone "La película definitiva sobre agricultura ecológica".
Madre mía... ¿la definitiva? ¿Acaso hubo otras antes? ¿Y, sobre todo, si las hubo, por qué "Las calabazas gigantes del granjero John" es "la definitiva"? ¿Acaso "Las calabazas enanas del granjero John" y "Las calabazas normalitas del granjero John" son obras menores? ¿Y sobre todo, quién produce esto? ¿Iñigo Segurola*?
Como buen inepto que soy, desconocía este interés universal por indagar cinematográficamente en un tema como la agricultura ecológica -y ya veréis cuando se entere Isabel Coixet- así que, a partir de esto, he ido investigando hasta encontrar otras películas "definitivas" sobre esas materias que a cualquier ser humano con sensibilidad, exceso de ocio y más de cero ojos podrían interesar:
-"Las tetazas gigantes del granjero John". La película definitiva sobre la transexualidad.
-"Las pérdidas gigantes del granjero John". La película definitiva sobre la menopausia.
-"Las lorzas gigantes del granjero John". La película definitiva sobre Amaia Montero.
...madre mía, qué grande es el cine desde que existe Al Gore.
*Ah... Por si a alguien se le ha escapado, Iñigo Segurola es este señor de abajo:
Seguro que es increíble. Es más, seguro que es especial. Y según un joven cineasta, las dos cosas:
De todas formas, lo que más me llamó la atención de esta carátula está un poco más arriba:
No, lo de que el mismo señor que dice "Increíblemente especial" (vaya asco de comentario, hasta un pedo matinal puede ser algo "Increíblemente especial", señor Gore, y nadie va alardeando) le de un "Premio Especial" no. Lo de que todo aquí sea "especial" gracias a un tipo que se apellida "Gore" tampoco... Arriba... Sí... Donde pone "La película definitiva sobre agricultura ecológica".
Madre mía... ¿la definitiva? ¿Acaso hubo otras antes? ¿Y, sobre todo, si las hubo, por qué "Las calabazas gigantes del granjero John" es "la definitiva"? ¿Acaso "Las calabazas enanas del granjero John" y "Las calabazas normalitas del granjero John" son obras menores? ¿Y sobre todo, quién produce esto? ¿Iñigo Segurola*?
Como buen inepto que soy, desconocía este interés universal por indagar cinematográficamente en un tema como la agricultura ecológica -y ya veréis cuando se entere Isabel Coixet- así que, a partir de esto, he ido investigando hasta encontrar otras películas "definitivas" sobre esas materias que a cualquier ser humano con sensibilidad, exceso de ocio y más de cero ojos podrían interesar:
-"Las tetazas gigantes del granjero John". La película definitiva sobre la transexualidad.
-"Las pérdidas gigantes del granjero John". La película definitiva sobre la menopausia.
-"Las lorzas gigantes del granjero John". La película definitiva sobre Amaia Montero.
...madre mía, qué grande es el cine desde que existe Al Gore.
*Ah... Por si a alguien se le ha escapado, Iñigo Segurola es este señor de abajo:
miércoles, 21 de enero de 2009
Cumpleaños
Mi amiga "La suiza" acaba de cumplir 26 años.
Repito: 26.
Ojo a la invitación que le envió su tía:
Ya, está en alemán. Pero he visto que los números sí que se pillan.
Repito: 26.
Ojo a la invitación que le envió su tía:
Ya, está en alemán. Pero he visto que los números sí que se pillan.
miércoles, 14 de enero de 2009
¡Actualización!
Lo bueno de tener un blog es que puedes escribir lo que te dé la gana (en el caso de éste, con más libertad si cabe, pues según una cosa que se llama Google Analytics, el mayor éxito del blog fue el día que superó las 20 visitas, y eso que era yo mismo comprobando si había algún comentario). Y lo malo de tener un blog es que tienes que hacerlo. De vez en cuando, tienes que "actualizarlo". Y no, no vale con darle al botón derecho del ratón y pulsar "actualizar". No, hay que escribir cosas.
Y -hasta que no me decida a dar el "sí" a una llamativa publicidad de penes giratorios- gratis.
Hace días que no publico nada. Y tras ver la petición del señor pirata en tierra, no me queda más opción que hacer un breve repaso a los acontecimientos más destacados de mi vida estas últimas semanas:
-Durante la comida de navidad, mi madre NO reconoció ante la familia que un día nos intentó dar "ensaladilla rusa" camuflándola en una cosa que he llamado "trozos de manzana con mahonesa". Aquel día, mi madre señaló: "hijo, es que no quedaban patatas y pensé que no os daríais cuenta".
-Me he comprado unas zapatillas deportivas nuevas para esos días en que me voy a correr. Y de paso, para hacer deporte. El primer día que las usé para esto último, me sangraron los tobillos. El segundo, me sangraron un poco más. Cuando por fin me decidí y las llevé a El Corte Inglés para descambiarlas, aquello parecía el calzado de los extras vietnamitas en Rambo III después de ser reutilizados en la gran matanza de Braveheart y tras haber sido expuestos con rotundo éxito en la exposición de torturas de Sadam Husssein. El señor de la sección de deportes flipó, y raudo -gran palabra, raudo- llamó a su superior. Este, muy amablemente, señaló: "Estamos realmente impresionados, pero sin el tiquet no podemos hacer nada". A lo que respondí: "Pues ese lo he perdido, pero mire, curiosamente, tengo aquí el tiquet del supermercado". Y funcionó.
-He volado en avión varias veces y en todas logré sentarme en el asiento 17. En la última, pude comprobar que en los aviones no hay asientos número 13. Y pensé dos cosas: una, vaya putada si ese es tu número favorito. Y dos: si el 13 es tu número favorito, por favor, no vueles en tu vida.
-He hecho un chiste que sólo me hace gracia a mí. Dice así: "Pues esta mañana me he cogido una botella de Protos y un poco de Cocacola y me he tomado un protocolo". Por si no lo habéis pillado, es un juego de palabras entre la palabra "protos" y "cola". Las juntas y da "protocolo"... Ay, casi.
-He hecho una secuela del chiste del protocolo. Dice: "Si un bebedor de vino Protos es seguidor del Colocolo, ¿es un protocolo?". Este es más raro, porque creo que no es bueno repetir el final. Pero lo bueno es que el género coincide, así que ya sueño con convertirlo algún día en trilogía...
-He dado tres clases de surf. En la última, conseguí hacer el take off con éxito, aguanté de pie en la tabla y pude pillar varias olas. Estoy seguro que en la próxima me dejarán hacerlo en el agua.
Y -hasta que no me decida a dar el "sí" a una llamativa publicidad de penes giratorios- gratis.
Hace días que no publico nada. Y tras ver la petición del señor pirata en tierra, no me queda más opción que hacer un breve repaso a los acontecimientos más destacados de mi vida estas últimas semanas:
-Durante la comida de navidad, mi madre NO reconoció ante la familia que un día nos intentó dar "ensaladilla rusa" camuflándola en una cosa que he llamado "trozos de manzana con mahonesa". Aquel día, mi madre señaló: "hijo, es que no quedaban patatas y pensé que no os daríais cuenta".
-Me he comprado unas zapatillas deportivas nuevas para esos días en que me voy a correr. Y de paso, para hacer deporte. El primer día que las usé para esto último, me sangraron los tobillos. El segundo, me sangraron un poco más. Cuando por fin me decidí y las llevé a El Corte Inglés para descambiarlas, aquello parecía el calzado de los extras vietnamitas en Rambo III después de ser reutilizados en la gran matanza de Braveheart y tras haber sido expuestos con rotundo éxito en la exposición de torturas de Sadam Husssein. El señor de la sección de deportes flipó, y raudo -gran palabra, raudo- llamó a su superior. Este, muy amablemente, señaló: "Estamos realmente impresionados, pero sin el tiquet no podemos hacer nada". A lo que respondí: "Pues ese lo he perdido, pero mire, curiosamente, tengo aquí el tiquet del supermercado". Y funcionó.
-He volado en avión varias veces y en todas logré sentarme en el asiento 17. En la última, pude comprobar que en los aviones no hay asientos número 13. Y pensé dos cosas: una, vaya putada si ese es tu número favorito. Y dos: si el 13 es tu número favorito, por favor, no vueles en tu vida.
-He hecho un chiste que sólo me hace gracia a mí. Dice así: "Pues esta mañana me he cogido una botella de Protos y un poco de Cocacola y me he tomado un protocolo". Por si no lo habéis pillado, es un juego de palabras entre la palabra "protos" y "cola". Las juntas y da "protocolo"... Ay, casi.
-He hecho una secuela del chiste del protocolo. Dice: "Si un bebedor de vino Protos es seguidor del Colocolo, ¿es un protocolo?". Este es más raro, porque creo que no es bueno repetir el final. Pero lo bueno es que el género coincide, así que ya sueño con convertirlo algún día en trilogía...
-He dado tres clases de surf. En la última, conseguí hacer el take off con éxito, aguanté de pie en la tabla y pude pillar varias olas. Estoy seguro que en la próxima me dejarán hacerlo en el agua.
lunes, 5 de enero de 2009
jueves, 18 de diciembre de 2008
Señales (III)
Hace unas semanas me ofrecieron un trabajo en Sevilla. No lo veía claro. Tengo varios proyectos en marcha y no sabía si lo mejor era comprometerme con otro en lugar de avanzar los propios. Igual lo dejaba para otro momento y así seguía centrado en mis cosas. Igual no. Igual me venía bien retomar el contacto con mi tierra. Igual cogerse un vuelo todas las semanas a Sevilla era demasiado. Pero el dinero siempre viene bien, claro. Aunque me iba a quitar tiempo. Y había conocido a los futuros compañeros y daban buen rollo... Ya en el coche, volviendo a Barcelona y hablando de esto con un amigo, la decisión apareció ante mis ojos:

Y en esas ando. Gracias, LedTrailer.

Y en esas ando. Gracias, LedTrailer.
Concentración Imposible
Entre el curro a distancia, el guión de la peli, el de la otra peli, los cortos, otros proyectos y, sobre todo, mi nueva tele LCD gigante, me he dado cuenta de que empiezo a pasar demasiadas horas en casa. No sólo creo que estoy cogiendo algún kilo de más, sino que, para más inri (madre mía, esto sí que tenía ganas de escribirlo algún día, "para más inri") no acabo de concentrarme: chequeo el mail, miro el facebook, luego el mail, el facebook, el mail, el mail otra vez, el facebook, el mail... todo así, en un bucle infinito que no podría parar ni un hijo concebido por Hulk y Belén Esteban.
Así que esta mañana cogí la bici -así me muevo, ja ja ja, adiós para siempre, michelos- y decidí ir a la biblioteca pública más cercana para concentrarme. Gran idea: intentar concentrarme en un sitio repleto de libros, películas y veinteañeras... Justamente, las tres cosas que me llevaría a una isla desierta y a todas mis mudanzas.
Y claro, fracasé.
Tardé una hora en irme. En ese tiempo, fui dos veces al baño, pasé veinte minutos en Internet y ojeé por encima el Manual Merck de Veterinaria... la 5ª edición... y porque la 6ª estaba en préstamo.
Puta merda.
Así que esta mañana cogí la bici -así me muevo, ja ja ja, adiós para siempre, michelos- y decidí ir a la biblioteca pública más cercana para concentrarme. Gran idea: intentar concentrarme en un sitio repleto de libros, películas y veinteañeras... Justamente, las tres cosas que me llevaría a una isla desierta y a todas mis mudanzas.
Y claro, fracasé.
Tardé una hora en irme. En ese tiempo, fui dos veces al baño, pasé veinte minutos en Internet y ojeé por encima el Manual Merck de Veterinaria... la 5ª edición... y porque la 6ª estaba en préstamo.
Puta merda.
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