jueves, 28 de julio de 2011

Gracias


Ahora sí. Se acabó. Estoy agotado y quiero descansar. No puedo más. Gracias a los que habéis venido, a los que habéis intentado venir, a los que queríais venir y no habéis podido, a los que nunca quisísteis venir pero siempre decíais que vendríais, a los que siempre pensaron que esto no funcionaría, a los que han estado ahí siempre, a todos los que siempre estuvieron y nunca se fueron, a los que han repetido, a David Guapo por empujarme a hacer esto aquel verano de Barcelona y a Clariqué por volverme a empujar, al Mediterráneo, el 37 Grados, al Rincón del Arte Nuevo, al Marimba, sobre todo, al Marimba, La Huelga, la Sala El Cachorro, Microteatro por Dinero, Óscar y sus Noches Árticas, Clamores, el Barbú, el Old Cade Tavern de Las Rozas, la Sala Triángulo, La Tabacalera de Lavapiés, La Escalera de Jacob... Cuando empecé con este espectáculo, nunca pensé que funcionaría así. Y, mucho menos, que acabaría exhausto de contar historias, chistes y canciones. De ver a la gente disfrutar tanto. Ahora me exilio un poco. Ya me toca. Y me exilio feliz. Viene el turno de otras cosas. Otros proyectos. De renovar energías y empezar un nuevo ciclo. De parar para volver. Para escribir otras imágenes. Otras canciones. Y otros cuentos.

Mazinger Z volvió a su casa en un estado lamentable.
Iba a Valdemoro, pero luego varió: "¡Pinto!"
Al llegar, se encontró a Afrodita en una condensación de baño.
Y, como era su cumpleaños, le disparó sus tetas.
Su misil comenzó una rápida escalada...
Hasta que cayó marchita.
Y le dieron con la sartén.


De corazón. Gracias.

viernes, 1 de julio de 2011

7 del 7 por 7

Cuando anuncié El último marimbolo, no mentía. Quería descansar después de todo un año moviendo equipo. Moviendo gente. Levantando un show.

No sabía que dos días después de aquello me iban a liar. Y tampoco que yo me dejaría. Y mucho menos que quedaría encantado.

La Escalera de Jacob
ha abierto un nuevo local en La Latina y ha tenido el detalle de invitarme a estar allí todos los jueves de julio a las 22:30 horas. Y si va bien, todos los de agosto. Y si va bien, todos los de septiembre... Y así, hasta el infinito y más allá. En concreto, más allá de la calle Mancebos, que es donde está el local.

Es una oportunidad irrenunciable a la que no podía ni quería decir que no. Sobre todo, cuando me enteré de que el primer jueves de julio era 7. El día 7 de un mes 7. Y que el preció sería de 7 euros (6 en Atrápalo, 7 en taquilla y nuestros corazones). Y eso es una señal. Y bastante barata.

Hay mucha gente que últimamente al verme dice "jo, aún no te he visto, eh, pero tengo ganas..." Pero NO acaban la frase. Yo intento ser positivo y tiendo a pensar que lo que querían incluir en ese hueco vacío, en ese agujero negro de la conversación, es algo más cercano a "pero tengo ganas de ver un bolo tuyo ya, hombre, a ver qué tal está eso que haces" que a "pero tengo ganas de mearte encima, Willy Fog. Venga. Pon la boca así como si fueras a beber".

Y si es así, éste es el momento. Habrá cosas nuevas y el precio incluye una consumición. Y lo de las cosas nuevas igual no es muy importante, vale, pero lo de la consumición gratis une mucho.

Os espero*. Podéis comprar las entradas aquí.

*Amaia Montero, a ti no. No cabes.

Clamores

En plena "Lucha de Gigantes". Disfrutando el homenaje a Antonio Vega.
A mi perra Nana le encantó el concierto. Tanto que se comió la camiseta.


Fotografía: Miguel Entremonzaga

viernes, 24 de junio de 2011

Antonio Vega

Este lunes 27 de junio estaré en la Sala Clamores de Madrid participando en un homenaje al enorme Antonio Vega. Y me emociona hasta el exceso saber que voy a tocar uno de estos temas. ¿Cuál? Venid y lo sabréis.


Gracias a mi amigo Bolo por invitarme. Muchas.

martes, 7 de junio de 2011

La noche de los cristales rotos

"Mamá, quiero ser antidisturbios" no es una idea mía. Es de mis amigas Cuchillo y Tenedor, pero son tan bonicas que me dejaron hacer una canción para un espectáculo que ojalá monten algún día y que es el germen de la historia de María José... Mi primera novia, mi primer amor.

El sábado pasado, en el Marimba, este tema vivió una actualización debido a los desalojos de Barcelona y las protestas del 15-M. Y hela aquí (siempre he querido escribir esto: "hela aquí").



Sobre el último marimbolo, sólo puedo decir una cosa. Mi amiga Kamaku llegó y se le rompió una botella de cristal; a mí, al volver a casa con el equipo, se me rompió un vaso portavelas (de cristal). A mucha gente se le cayeron las copas (de cristal), estrellándose y despedazándose en el cemento. Y sé de algún camarero que también vio cómo se le resbalaba algún vaso (de vidrio, qué locura) hasta caer sin salvación en el duro e inclemente suelo... Por lo demás, estaba lleno, DJ Chi-oh! lo petó con una sesión sin fisuras y despedimos la temporada marimbera a lo grande.

Los judíos rompen un vaso en las bodas. Lo estrellan contra el suelo y comienza el jolgorio... Yo no soy judío. Pero ya lo he cantado aquí: si puedo elegir, me pido Woody Allen. Y tras esta noche de encuentros, regalos y cristales rotos, he vuelto a elegir... Y me he casado con el Marimba.

Pasadlo bien. Me piro de luna de miel. Nos vemos en septiembre.


Gracias.

jueves, 2 de junio de 2011

Andreu Berto Barcelona

"Esto es Primera División". Fue lo primero que escuché cuando empecé a trabajar de guionista en "Buenafuente". Yo lo intuía, pero tenían que avisarme. El acento me delataba. Soy del Betis.

Está claro. Una frase así no ayuda a un tío que lleva meses en Barcelona y está poco menos que acojonado. Así que, para calmarme, nos disfrazaron a todos de payaso para hacer un gag. Y sí, eso moló... Pero no adivinaba lo que vendría después. A los dos minutos de estar allí, me di cuenta de que estaba rodeado por algunos de los mejores profesionales que iba a conocer en mi vida... En aquella sala de guionistas estaban Tomás, Marcos, Rafel, Julia, Jair, Jordi, Javi, Oriol, Guillem, Roger y uno de los tíos con más talento que he visto nunca, Berto, al que no sabía muy bien cómo saludar y, cuando me fue a dar la mano, no sé todavía por qué, le solté: "¡Tío! ¡Un abrazo!"

Y me lancé sobre él. Así, porque sí.
Y esto será raro en muchos sitios...
Pero creedme... En Barcelona, más.

Pasaron días hasta que me atreví a dirigirle la palabra. Y otros tantos a hacerlo sin tartamudear. ¿Por qué? Porque soy muy tonto, evidentemente, porque si algo califica a estos tíos es la palabra "humilde". Bueno, a Berto dos: "humilde" y "Cardona". El problema lo tenía yo. Se llama miedo.

Miedo a cagarla, miedo a no estar a la altura, miedo a no pasar la prueba... El mismo miedo que luego hace que la cagues, que no estés a la altura y que no pases la prueba. A eso se une el hecho de que yo no estaba preparado para esa Liga. Y cuando, al fin lo estuve, ya era demasiado tarde.

A los pocos meses, salí de "Buenafuente". En el camino quedaron unos meses extraordinarios. Y también duros. A veces las reuniones de guión se hacían casi todo el tiempo en catalán. Lógico. Es su idioma, junto al castellano. Y, por muchos esfuerzos que hacía, no lo pillaba. Recuerdo el momento en que, en medio de una reunión, propuse una idea... Y todos se callaron... Se miraron entre sí... Me miraron en silencio... Y Oriol sentenció: "Igual deberíamos dejar de hablar tanto en catalán". La misma idea se había propuesto y descartado diez minutos antes.

Y lo hicieron. O al menos, lo intentaron... Nadie dijo que habitar en dos idiomas fuera fácil.

Supuso, ante todo, una de las etapas más divertidas de mi carrera como guionista. En el camino, quedaron chistes que sólo se podrán escuchar y contar en aquellas reuniones, doblajes, sketches, canciones, escapadas a la escalera, meriendas y disfraces de oso... Bueno, disfraces de casi todo.

Por primera vez en mucho tiempo, volví a sentir esa sensación de que trabajar era como ir a un parque de atracciones. En este caso, uno que duraba hora y media. Y que se podía ver por la tele.

Y lo pasé bien. Y aprendí más.

"Buenafuente" se despide el próximo 14 de julio. Después de casi siete años de programa. De un gran programa. Seguramente, el mejor programa de entretenimientento de este país. Y siempre podré decir que trabajé allí. Y sí, es un orgullo. Porque vi y aprendí cómo funciona una máquina perfecta, donde todo se cuida al detalle. Y donde todos, desde atrezzo a maquillaje, hacen magia.

Alguno podrá pensar ahora que todo esto es peloteo. No hace falta. ¿Para? Estoy despedido. Son ganas de decirle a esta gente de Sant Just Desvern que está muy bien que paren, que cambien... Que descansen. Pero tranquiliza saber que los cimientos seguirán estando ahí, y que su máquina no se podrá detener nunca, porque la televisión los necesita tanto a ellos como a la electricidad.

Ahora trabajo en otra productora. Con un proyecto ilusionante y en el que llevamos trabajando unos meses. Aún recuerdo lo primero que me dijeron al llegar: "Esto es la Champions League".

Y entonces, me di cuenta...

Por primera vez, no tengo miedo. Ni razones para tenerlo. Tuve la suerte de jugar en el Barça.


Mi primer día en "Buenafuente".

Al equipo de BFN. A todos. Hasta a los bolis.


ANEXO:

Poco después de publicar esto, supe que la fecha del fin de "Buenafuente" se adelantaba al 30 de junio. Ese día fue ayer. Una noche en la que BFN se despidió a lo grande, con dos premios ATV al Mejor Programa de Entretenimiento y Mejor Presentador, y con una reflexión final donde Andreu recalcó que el público es más listo de lo que creen las cadenas, alabó el trabajo de un equipo perfecto y señaló que "la comedia es el mejor trabajo del mundo". Bueno, más que eso... Digamos que es "una forma de vida".

miércoles, 1 de junio de 2011

El último marimbolo


Este sábado, la vamos a liar...

PD: Eh, no es el último. Volvemos en septiembre con más historias, más canciones y, sobre todo, más melanina. Pero no lo digáis por ahí... Es un secreto. NUESTRO secreto. Mola, ¿eh? De pronto... ¡Pumba! Somos uno.