Yupi.
Pero contened la emoción. Porque lo mejor es que dentro del álbum venía un póster. Éste:

Gran título. "Animales (aún más) divertidos". Porque estos perros se están partiendo la caja:

Sí, señor. Estos tíos sí saben montárselo. Estos perros no son de montar un botellón, jugar a la Play o celebrar la fiesta del bukkake, no. Estos tíos superfiesteros leen. Y leen esto:

Biblias de la juerga. La enciclopedia de Nueva Zelanda, "Vida y escritos" de Milton y -vaya par de cachondos- la autobiografía de Churchill, esa obra repleta de gags, como aquel famoso chiste que aún hoy se transmite de generación en generación, avivando los pasillos de la Casa Blanca:
"Uno que le dice al otro:
- Algún día, llegaré al despacho oval.
- Qué hijoputa. Yo, mañana, llegaré al despacho ciego".
Ya estoy esperando lo próximo: "Hortalizas (aún más) cachondas".
Creo que salen dos apios viendo lo último de Haneke.
Lo va a petar.
Aún más.